La Aduana frenó el ingreso al país de autos de alta gama, que quedaron retenidos en depósitos fiscales. En esta línea, las autoridades redoblaron la presión para que las firmas sin plantas fabriles en el Mercosur accedan a las exigencias del Gobierno, que en diciembre les solicitó un plan de reducción de importaciones y acuerdos con autopartistas locales para exportar productos hechos en la Argentina.

Según el sitio del diario "Ámbito Financiero" (www.ambito.com), la medida, que aún no fue explicada oficialmente, es parte de una estrategia del Gobierno para mejorar el resultado de la balanza comercial de la automotrices, que cerraron 2010 con un 40% más de importaciones que en 2009.

La orden fue impartida desde la Subdirección General de Control de la Dirección General de Aduanas, que está subordinada a la AFIP. Las razones de la medida no fueron expuestas por los responsables de prensa de Aduana. Sin embargo, fuentes oficiales destacaron que esta prohibición refuerza el pedido que el Gobierno realizó a los importadores a través del Ministerio de Industria. "No presentaron los planes que se pidieron y es por eso que ahora no pueden entrar vehículos premium de alta cilindrada", detalló una fuente oficial citada por "Ámbito Financiero", quien subrayó que para equilibrar la balanza comercial en el corto plazo podría subirse el piso del 20% de restricción informado a las marcas a fines de 2010.

En un principio, circuló la versión que la disposición sólo había impactado en BMW, Audi y Mercedes Benz. Pero con el correr de las horas se conoció que otros importadores también recibieron el golpe: Kia, Chrysler, Mitsubishi, Subaru, Volvo, Jaguar, Porsche y Alfa Romeo.